Ictus
Ocurre cuando el flujo de sangre al cerebro se interrumpe por una obstrucción o una hemorragia. Es la causa más frecuente de DCA.
Comprender para acompañar
Qué es, por qué ocurre, qué cambios puede producir y dónde encontrar apoyo.
Empecemos por lo esencial
El daño cerebral adquirido es una lesión que aparece de forma repentina en el cerebro de una persona a lo largo de su vida.
Puede deberse a un ictus, un traumatismo, una falta de oxígeno, un tumor o una infección, entre otras causas. Sus consecuencias dependen del área cerebral afectada, la gravedad de la lesión y las circunstancias de cada persona.
No hay dos daños cerebrales iguales. Dos personas con la misma causa pueden presentar necesidades y capacidades muy diferentes.
Cómo puede producirse
La causa explica cómo se produjo la lesión. Las secuelas son los cambios que esa lesión puede dejar después.
Ocurre cuando el flujo de sangre al cerebro se interrumpe por una obstrucción o una hemorragia. Es la causa más frecuente de DCA.
Lesión provocada por un golpe fuerte en la cabeza, por ejemplo en una caída, un accidente de tráfico, laboral o deportivo.
Daño ocasionado cuando el cerebro permanece un tiempo sin recibir el oxígeno que necesita.
Pueden dañar tejido cerebral o generar inflamación, presión y otras alteraciones neurológicas.
Algunas infecciones del sistema nervioso y otras enfermedades o lesiones pueden producir daño cerebral.
Cambios posibles
Algunas son visibles y otras pasan desapercibidas. Pueden aparecer de forma aislada o combinada y evolucionar con el tiempo.
Cambios en el nivel de respuesta, la orientación o la conciencia de las propias dificultades.
Debilidad, alteraciones del equilibrio, coordinación, tono muscular o control de una parte del cuerpo.
Dificultades para procesar estímulos visuales, auditivos, táctiles o reconocer lo que se percibe.
Problemas para hablar, comprender, leer, escribir o utilizar el lenguaje de forma adecuada.
Cambios en atención, memoria, razonamiento, planificación, velocidad de procesamiento o resolución de problemas.
Cambios emocionales, irritabilidad, apatía, impulsividad o dificultades para regular la conducta.
Necesidad de apoyo para el autocuidado, las tareas del hogar, el estudio, el trabajo, las relaciones o la participación comunitaria.
El tiempo importa
Llama al 112 si aparece de forma repentina uno solo de estos signos, incluso si desaparece a los pocos minutos:
Después de la lesión
El proceso no sigue un calendario idéntico para todas las personas. La atención debe ajustarse a cada momento y mantener a la persona en el centro.
En la fase inicial, el objetivo es estabilizar, diagnosticar y tratar la causa de la lesión, además de prevenir complicaciones.
Un equipo especializado puede trabajar capacidades físicas, cognitivas, comunicativas, emocionales y funcionales.
La adaptación del entorno, los productos de apoyo y el acompañamiento social facilitan autonomía y participación.
Las necesidades pueden cambiar. El seguimiento, el apoyo familiar y los recursos comunitarios siguen siendo importantes.
También cambia la vida familiar
El DCA puede transformar responsabilidades, relaciones, rutinas y proyectos. Las familias necesitan información clara, escucha, descanso y apoyo profesional; pedir ayuda no significa cuidar menos.
Respuestas breves
No. El ictus es una de las causas del daño cerebral adquirido y la más frecuente, pero también existen traumatismos, anoxias, tumores, infecciones y otras causas.
No. Las dificultades de memoria, atención, comunicación, fatiga, regulación emocional o conducta pueden ser poco visibles y tener un gran impacto cotidiano.
La evolución es diferente en cada persona. La atención temprana, la rehabilitación especializada, los apoyos y un entorno accesible pueden favorecer la recuperación funcional, la autonomía y la participación.
Puedes contactar con ADACA a través del teléfono 682 075 862 o mediante nuestro formulario. Escucharemos tu situación y te orientaremos sobre los siguientes pasos.
No tienes que saberlo todo hoy
Información y fuentes: Contenido divulgativo elaborado con referencias de Daño Cerebral Estatal y Sociedad Española de Neurología. No sustituye el diagnóstico ni las indicaciones de profesionales sanitarios.